Cuando un proyecto llega con planos hechos por un arquitecto, lo primero que hago es dibujarlo de nuevo.
No es por desconfianza, es para entender cómo va a funcionar en obra real.
Hay detalles que en la computadora cierran perfecto, pero en obra necesitan ajustes.
Por eso, antes de arrancar, lo pienso todo de nuevo, etapa por etapa.
Lo dibujo en mi compu, lo estudio, lo visualizo.
Así detecto posibles errores, encastres mal resueltos o puntos técnicos que pueden mejorar.
No lo hago para cambiar el diseño.
Lo hago para que funcione desde el día uno.
Anticipo:
Por dónde van las instalaciones
Si hay que reforzar estructura
Si el terreno va a generar algún problema
Y cómo lo resuelvo antes de arrancar
No me meto en el diseño de otros.
Pero si algo no cierra técnicamente, lo comento.
Y si falta una solución constructiva, la propongo.
Así, cuando empiezo, ya sé cómo voy a terminar.
ThermoFrame LF no se improvisa.
Se calcula. Se adapta si es necesario. Y después se ejecuta bien.
¿Querés ver cómo seguimos después de preparar el proyecto?
Conocé todas las etapas del sistema ThermoFrame LF