· Revisamos esta página cada seis meses
Acá no vas a encontrar una tarifa por metro cuadrado. Vas a encontrar algo más útil: qué define el costo de tu obra, qué necesitás tener definido para que alguien pueda cotizarla en serio, y qué tiene que decir un presupuesto para que puedas compararlo.
Terminada
Altos de la Tahona · CanelonesHay una referencia general de mercado y hay un presupuesto de obra, y no son lo mismo. Para pasar de una a otro tienen que estar definidas tres cosas.
Dónde vas a construir — el terreno define la fundación, el acceso y la logística. Qué vas a construir — el proyecto define qué significan los metros cuadrados. Y hasta dónde querés que llegue la empresa — que es el factor que más mueve el precio y el que menos se aclara.
Es la unidad con la que todo el mundo compara, y es la que peor informa. Un presupuesto puede cotizar solo la estructura y otro una casa terminada, y los dos van a expresarse en pesos por metro cuadrado.
Los metros escalan el costo, pero el proyecto define qué significan esos metros. Dos casas de la misma superficie pueden ser obras económicamente muy distintas según la forma, la cantidad de aberturas, las luces a cubrir y el nivel de terminación.
No es para que consultes: es porque un número sin su alcance no te sirve para decidir, y encima te lleva a comparar cosas distintas como si fueran iguales.
Lo que sí podemos darte es la vara para medir cualquier presupuesto, incluido el nuestro. Eso es lo que hace la herramienta que sigue.
Si estás buscando cuánto puede costarte construir, estás en el lugar correcto. Lo que vas a encontrar no es una tarifa: es qué define el costo de tu caso concreto y qué hace falta definir para que alguien pueda presupuestarlo en serio.
Siete preguntas, ninguna personal. Al final vas a saber en qué punto estás, qué va a definir el costo de tu obra y qué tiene que decir un presupuesto para que puedas compararlo.
Cargando la herramienta…
Hay seis factores que explican gran parte de la diferencia entre dos presupuestos.
Hasta dónde llega la empresa. Solo la estructura, la casa cerrada por fuera, o terminada y lista para habitar. Es de las diferencias que más pesan entre dos presupuestos y la que menos se aclara al compararlos.
Pendiente, tipo de suelo, si entra un camión, distancia a los servicios. Cambian la fundación, la logística y el plazo. Tener el terreno no es lo mismo que tenerlo relevado: son datos que se consiguen antes de pedir presupuesto.
La forma de la casa, las aberturas, las luces a cubrir, si hay una o dos plantas. En dos plantas aparece el entrepiso, cambian las cargas que baja la estructura y la resolución estructural tiene que contemplarlo desde el proyecto.
Pisos, aberturas, revestimientos, cocina y baños. Es donde más varía el presupuesto en una casa terminada, y donde más margen de decisión tenés vos.
Sanitaria, eléctrica, climatización y agua caliente. Se definen en el proyecto y condicionan etapas posteriores: en construcción en seco viajan dentro del muro y hay que resolverlas antes de cerrar.
La distancia a la obra afecta la logística, los tiempos y la disponibilidad del equipo. Cada empresa tiene un radio donde puede sostener el plazo que promete.
Tres presupuestos pueden decir "casa en Steel Framing" y terminar en estos tres puntos distintos. Antes de comparar números, hay que saber cuál te están cotizando.
Proyecto estructural, fabricación y montaje de la estructura. La casa queda en pie y sin cerrar. Lo contrata quien va a dirigir el resto de la obra por su cuenta.
Estructura más envolvente: cerramientos, aislación, cubierta y aberturas. Por fuera está terminada; por dentro está abierta. Es donde termina el riesgo de intemperie.
Todo lo anterior más instalaciones, terminaciones interiores, baño y cocina. Se entrega lista para habitar.
Un presupuesto que no dice cuál de los tres está cotizando
no es un presupuesto barato ni caro: es un presupuesto incompleto.
Cuatro pasos, en este orden. El precio se mira último, no primero.
Antes que los números. Si uno cotiza casa cerrada y otro casa terminada, no hay comparación posible por más que las dos cifras se parezcan.
Que los dos midan lo mismo. Cubierta y semicubierta por separado: una galería no cuesta lo mismo que un dormitorio.
Es la sección más informativa de cualquier presupuesto y la que menos se lee. Ahí suele estar la diferencia entre dos números.
Si uno es mucho más barato, buscá dónde: estructura, envolvente, cubierta o terminaciones. Casi siempre está en una sola y es identificable.
Quien te promete empezar la semana que viene sin proyecto ni permiso, no está midiendo el mismo recorrido.
Construir cuesta más que construir. Estos gastos son tuyos, no de la empresa, y aparecen igual aunque el presupuesto que recibas sea impecable. Conviene tenerlos previstos desde el principio, porque suelen ser la sorpresa que descalza el plan.
Toda obra genera aportes por la mano de obra. Se calculan sobre la superficie, el destino y el tipo de construcción. Es un gasto propio del propietario y se consulta directamente en el BPS, que publica el criterio de cálculo.
Lo tramita la intendencia y el costo varía según el departamento y la superficie. Preguntá también quién lo tramita: hay empresas que lo incluyen y otras que no.
Toda obra necesita un profesional responsable. Puede estar incluido en el presupuesto o ser aparte, y es de las cosas que conviene aclarar antes.
No siempre hace falta, pero cuando hay dudas sobre el terreno es lo que evita sobredimensionar la fundación por las dudas — o quedarse corto.
UTE, OSE y saneamiento. Cada una tiene su trámite y su costo, y dependen de la distancia a la red. Si el terreno está lejos de los servicios, esto puede ser una cifra relevante.
Movimiento de suelo si hay pendiente, acceso para el camión, cerco, vereda y exteriores. Casi nunca están en el presupuesto de la casa y siempre hay que hacerlos.
No publicamos cifras de estos rubros a propósito: cambian por departamento, por superficie y con el tiempo, y un número desactualizado sería peor que ninguno. Lo que sí conviene es que sepas que existen y que preguntes, en cada presupuesto que recibas, cuáles están incluidos y cuáles quedan de tu lado.
Contamos con un acuerdo de financiación bancaria que puede utilizarse para financiar el proyecto o una parte de él, sujeto a aprobación crediticia.
Es un préstamo personal, no un crédito hipotecario. Las condiciones, plazos, monedas disponibles y requisitos son definidos por el banco y se confirman al momento de cada consulta.
Si estás evaluando financiar una parte de la construcción, las terminaciones o incluso analizar qué alcance puede tener la financiación en tu proyecto, decilo al escribirnos y te informamos las condiciones vigentes.
Casas construidas en Canelones, Montevideo, Lavalleja y la costa, con su registro fotográfico por etapas.
Depende de tres cosas: dónde vas a construir, qué vas a construir y hasta dónde querés que llegue la empresa. Existen referencias generales de mercado, pero para pasar de una referencia a un presupuesto de obra hay que definir esas tres. El alcance contratado es el factor que más mueve el precio: un presupuesto de estructura y uno de casa terminada pueden diferir varias veces entre sí, y los dos se expresan por metro cuadrado.
Porque un número sin su alcance no sirve para decidir y lleva a comparar cosas distintas como si fueran iguales. En lugar de eso publicamos qué define el costo, qué tiene que decir un presupuesto y cómo compararlos. La herramienta de esta página arma esa ficha para tu proyecto concreto.
Superficie cubierta y semicubierta por separado, alcance de la fundación, composición del muro capa por capa con espesores, cómo se resuelve la cubierta, aislación con espesor y ubicación, instalaciones incluidas y hasta qué punto llegan, terminaciones con marcas o gamas, plazo, forma de pago y qué queda expresamente fuera.
No necesariamente. La diferencia depende del proyecto, el alcance, las terminaciones, la logística y el plazo. El Steel Framing permite industrializar procesos y reducir tiempos de ejecución, pero eso no significa que toda vivienda resulte automáticamente más barata. Una casa en Steel Framing con terminaciones altas puede costar más que una tradicional con terminaciones básicas.
Ubicación del terreno y sus condiciones —pendiente, tipo de suelo, acceso para camión y servicios disponibles—, el proyecto o al menos un anteproyecto con medidas y distribución definidas, y el alcance que querés contratar. Con esas tres cosas un presupuesto deja de tener horquilla.
Porque la denominación nombra una tecnología, no una configuración. Puede cambiar cómo se rigidizan los muros, cómo se resuelve la cubierta, dónde va la aislación y hasta dónde llega el alcance contratado. Ninguna de esas configuraciones es falsa, pero no cuestan lo mismo ni ofrecen las mismas posibilidades.
Depende de cada propuesta y es una de las cosas que hay que preguntar explícitamente. Si tenés una idea y no un proyecto, el trabajo de definir el proyecto existe, lleva tiempo y se cotiza aparte del costo de construir.
Qué es, cómo se comporta, qué dice la normativa y por qué dos casas con el mismo nombre pueden ser distintas.
Ver la guía →Las catorce etapas de una obra documentada paso a paso, con fotografía propia y la composición de cada capa.
Ver el documento técnico →El registro fotográfico por etapas de cada casa, de la fundación a la entrega.
Ver las obras →Última revisión de esta página: agosto de 2026. Los factores que definen el costo y los criterios para comparar presupuestos se revisan cada seis meses. Si algo cambió y no lo actualizamos, avisanos.
Si ya hiciste el diagnóstico, el mensaje llega con tu proyecto adentro. Si no, con contarnos la idea alcanza para empezar.